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3/10/14

Idioma del mes: Francés

Para dar comienzo a una nueva etapa en este Blog me gustaría en primer lugar presentarme, mi nombre es David y de ahora en adelante voy a compartir con vosotros tanto las razones por las cuales aprender un idioma como las curiosidades de cada destino y diferencias entre sí, importante tener en cuenta a la hora de dar el salto a disfrutar de una experiencia en el extranjero.

En este primer post vamos a centrarnos en el idioma Francés,  lengua romance la cual se habla en multitud de países. Sin embargo, tomaremos como ejemplos solamente dos destinos: Francia y Bélgica; y además para ser un poco más específicos escogeremos la ciudad francesa de Montpellier y la capital belga, Bruselas. Realizaré a lo largo de este mes un curso de corta duración en cada uno de los destinos y compartiré con vosotros mis experiencias vividas en primera persona. 
   
Con el fin de ayudar a la elección entre ambos destinos, podemos establecer una serie de criterios, los cuales dependerán por supuesto de vuestras preferencias, tales como la calidad del idioma, la cultura, clima, comida, coste de vida, etc.

Si comparamos el francés de Francia con el del resto de países francófonos podemos encontrar diferencias en cuanto al acento o al uso de palabras distintas para designar las mismas cosas, pero en este caso concreto al comparar la calidad del idioma entre Francia y la parte francófona de Bélgica (ya que como sabéis Bélgica tiene 3 lenguas oficiales ya que se habla: Francés en la parte sur del país denominada Wallonia, Flamenco en la parte norte del país denominada Flandes y Alemán en una pequeña zona al este del país) no obtendríamos apenas disparidades considerables, si no unas pocas palabras y un acento que podría encajar perfectamente como una de las variedades dentro del territorio francés. Todo esto debido por supuesto a la cercanía entre ambos países. Sin embargo, podríamos encontrar desigualdades en cuanto al clima, cultura, comida, coste de vida etc.

En cuanto a la cocina francesa mencionar que es particularmente famosa y destacada por su calidad, pudiendo aprovechar esta característica combinando vuestro curso de Francés con un curso de cocina (si os apasiona la cocina), sin embargo de la cocina belga podemos destacar platos concretos como platos estrellas: la carbonade (guiso de carne con salsa de cerveza), las patatas fritas (inventadas en Bélgica), los gofres, los chocolates y por supuesto no olvidar las cervezas por lo que si sois amantes de algunas de estas cosas el destino está claro. 
                                         

Referente al clima, si comparamos la posibilidad de realizar un curso al sudeste de Francia, en la costa mediterránea, con la posibilidad de realizarlo en Bélgica creo que queda claro quien recibe este punto.
 
Y por último si tenemos en cuenta el coste de vida, ambos son parecidos ya que los salarios mínimos en ambos destinos oscilan en torno a los 1300€/mes lo que marca claramente el nivel de los precios y lo que supone una motivación extra a la hora de aprender Francés y poder trabajar en un futuro en uno de estos países. 
                                                             



Con esta pequeña revisión de las diferentes características a tener en cuenta a la hora de comparar estos dos detinos me despido de vosotros hasta el próximo post en el que os comentaré mi experiencia en el curso de Francés en Bruselas.  

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