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30/9/14

Hasta siempre, Easy Languages

Aprender idiomas, viajar y conocer gente y mundo es la mejor manera de crecer, desarrollarse como persona, madurar y apreciar lo que se deja en casa. 

Después de año y medio, hoy me despido de todos vosotros agradeciendo vuestros likes y, sobre todo, vuestro tiempo. No quisiera hacer de este un momento triste. Me gustaría que mis palabras y mi experiencia sirviesen a todos los que ahora mismo me leéis para despertar y para haceros ver que la vida es mucho más que esa rutina que nos atrapa a diario

La vida empieza donde acaba tu comodidad. Fuente: http://debbieforrest.com/

Podría decirse que la primera vez que pasé por una despedida similar fue cuando acabé mis estudios en Sevilla. Allí pasé 4 años durante los que tuve tiempo de crecer y aprender mucho, en las clases y fuera de ellas. Sin embargo al final estaba tan cansada que sólo quería volver a casa. A la de mis padres, sí, pero a casa en definitiva. Así que tampoco puedo decir que hubiese muchas lágrimas. 

De esos cuatro años me quedo con una Licenciatura que, no nos engañemos, sirve de poco, y con muchos conocidos, un amigo y unas ganas locas que me vienen de vez en cuando de beberme un tinto en El Salvador o de comerme un solomillo al roquefort en Los Coloniales

La segunda vez fue algo más serio. Tras haber acabado mis estudios me vi en una tierra de nadie y de la noche a la mañana decidir salir al extranjero. Pensé que era la mejor opción, dadas las circunstancias. ¡Y vaya si lo fue! Un año en Irlanda (vale, 11 meses) que dio para mucho y todo bueno. Fue mi primer contacto con el mundo, con otra cultura, otras costumbres, otro país... 

De esta ocasión me queda un amor incondicional por Irlanda, no importa de qué se trate, si incluye la palabra Irlanda, irlandés, irish o similar, sin duda, merece la pena. También me guardo momentos que no, no vas a encontrar en Facebook, esos momentos volverán de vez en cuando a mi memoria. Y me guardo una amiga de estas de higos a brevas, pero amiga. 

La tercera vez se acaba ahora, después de este año y medio en Bruselas

Poco sabía de esta ciudad antes, sólo que un día recibí una llamada: "Trabajo en Bruselas". Y aquí me planté. ¿Sabes esa sensación por la que te cruzas con algo por casualidad y al final te das cuenta de que encajas a la perfección? 

Me tengo por una persona complicada, a veces uraña (en palabras de mi madre), pero yo lo achaco a la timidez. Sí, aunque me hayas visto en situaciones inverosímiles o hablando de cualquier cosa sin tapujos, soy tímida. Por eso mi preocupación al salir al extranjero es encajar, estar a la altura de lo que de una salida nocturna se espera, ser socialmente aceptada y aceptar a lo social que me rodea. 

De todas, esta está siendo la ocasión más complicada de dejar atrás. 

De alguna manera no hago más que comparar esta experiencia con la anterior en Irlanda. Allí no estuve tan pendiente de la última vez que iba a tal o cual sitio. En esta ocasión, simplemente, no he querido tener esos últimos momentos. Salvo el momento Grand Place, a este no he podido resistirme. Todo el mundo dice que Bruselas no tiene nada, pues probad a sentaros en mitad de la plaza, de noche o de día. Es mágico. 

De Bruselas me llevo de todo (y no me refiero sólo al equipaje, ¡qué ya está bien!).

  • Me llevo un inglés muy mejorado, que no se diga que las conversaciones verdes durante las comidas no sirvieron para nada. 
  • Me llevo un poquito de francés. Aunque sólo sea por todo lo que lo he escuchado en la oficina, aunque mis clases también han dado su fruto. 
  • Me llevo unas fotos y unas vistas espectaculares. Lo dicho, algunas podrás encontrarlas en Facebook, pero la mayoría se quedan en mi memoria: tardes en el Parc Royal, vistas desde el Monts des Arts, la grandiosidad del Sacre Coeur... 
  • Me llevo un año y medio de experiencia que si no me sirve en mi carrera profesional, ¡apaga y vámonos! 
  • Y, no podía ser de otra manera, me llevo amigos. Puede que esto resulte repetitivo, pero cuando eres una persona que los cuenta con los dedos de las manos, esto, señores, es un detalle más que relevante. 

No están todos los que son... 
              
Así que hoy me despido, triste por lo que dejo, con millones de dudas acerca de si me estaré o no equivocando, pero muy contenta porque en cualquier caso todo, siempre, fue bueno. Gracias. 

Hasta siempre, Easy Languages. 

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